domingo, 11 de mayo de 2008

EL LUGAR DEL CRIMEN

Por los rascacielos de piedra amarilla,
de tejas y vidrios, que ahuecan Madrid
Adán busca novia sin una costilla
y bailan un chotis Goliat y David.

Crecen amapolas sobre los colchones
que vamos sembrando con nuestro sudor
de frutas y mares, de bares y nones,
de alegres canciones. Tu sujetador

guarda tembloroso las bombas de mano
con las que en el Juicio Final me pondré
a matar canallas, a incendiar tiranos,
a limpiar la plaza donde te encontré.

Llueven mis relojes, ronca limpio el viento,
se me olvida Borges en el autobús.
En tu boca almíbar, en tus ojos cuento
las uvas doradas del mar del Perú.

Despertar limeño de alegres caderas
es dormir de nuevo la paz que busqué.
Qué volar tan alto, qué verdes praderas,
qué noches en vela tan contra el ayer.

Se mueren del susto todas las coartadas
del niño que aprende la palabra amor.
Adiós Reyes Magos, adiós almohadas
de sueños piratas y pactos de honor.

Y ya todos tristes, ya muertos de celos,
ya en guardia los dientes de rabia y alcohol.
Te robé del mundo, lo saben los cielos.
El lugar del crimen, la Puerta del Sol.

2 comentarios:

berti dijo...

¡Por fin te encontré! Este google... Con la mudanza no conseguía acordarme el título del blog.

Genial la tercera estrofa, y todo en general, y el principio, y el final, y... qué puedo decirle, don Corleone. Me quito el sombrerito, como siempre pero cada vez más.

J.J.Mercado dijo...

Pero bueno, Superbert... muchas gracias!