domingo, 23 de marzo de 2008

BUSCÁNDOTE

Quizá no nos podamos encontrar más que en mis versos.
Quizá hasta nos hayamos ya cruzado en algún sitio.
Puede que fueras tú, ponte por caso, la dueña de la falda
azul y viento que andaba en la estación el otro día.
También pudieras ser la que bebía a solas en la barra
o esa otra que besaba sin fe los labios de aquel tipo.
Puestos a especular puede que incluso
tengamos ya noticia uno del otro,
que hasta hayamos hablado y discutido
de un futuro de niebla en el que estemos juntos, sin saberlo.
Pudiera ser también que ya hayas sido,
que ya te haya besado y disfrutado
todo cuanto el azar fijó que me correspondía.
O puede que me esperes tan lejana
que yo no sepa andar hasta encontrarte.
O que me canse antes y tire la toalla.
O que quiera buscarte en los ojos de otra.
También pudiera ser que sólo fueras producto de la fe.
Y que al ir persiguiéndote se escape
esa otra que eres tú, pero que es otra.
No sé. Quizá fuera mejor no darle vueltas
y andar con la inocencia del que sabe
que sentarse a esperar no vale nada.
Que hay que echarse a volar y ya veremos.
Que romper a vivir tiene estas cosas.